martes, 9 de agosto de 2011

EL PAIS QUE QUEREMOS

EL PAIS QUE QUEREMOS


El discurso inaugural del presidente Ollanta Humala, tuvo la extraña virtud de tranquilizar a los que defienden la continuidad del modelo, tanto, como mantener las espectativas de quienes aspiran a un cambio. Sin embargo, por debajo de esa superficie en aparente calma, la fermentación social sigue su curso. Al margen de nuestros deseos, el proceso social nos involucra a todos, de manera que no podemos permanecer como espectadores neutrales.



A semejanza de la novela de Julio Cortazar, RAYUELA, el discurso presidencial puede leerse en muchos sentidos, requiriendo de un "tablero de dirección" para encontrarle el sentido que uno desee. Viéndolo así, corresponde al movimiento popular hacer suyo el reto planteado: "Transformar el país no es tarea fácil. No solo porque el cambio es siempre una tarea de multitudes, sino porque también implica enfrentar y superar nuestros problemas, proponer una nueva manera de convivir". Y el país que queremos, no puede ser otro que el que nos señalara José Carlos Mariátegui: "Un Perú nuevo, dentro de un mundo nuevo".



Y esa nueva manera de convivir no puede salir de una mente iluminada que diseñe un modelo perfecto de convivencia. Esa nueva manera de convivir se está gestando en las entrañas mismas de esta realidad que hoy nos duele. Hoy, mas que nunca, el destino de nuestro país está supeditado al desenlace que tengan las múltiples crisis que han acelerado su proceso de convergencia: Cambio climático, contaminación ambiental, irracional crecimiento urbano, crisis financiera, crisis alimentaria, crisis hídrica, crisis energética, desempleo estructural creciente, expansión de las economías delictivas, ascenso del crimen organizado en el control de las sociedades que hacen insostenibles las condiciones de seguridad, etc. Y dentro de este marco general, la resistencia ciudadana al deterioro creciente de sus condiciones de existencia, aunado a la resistencia de los pueblos indígenas y poblaciones rurales al despojo de sus territorios, a la depredación de sus medios de vida, y destrucción de sus culturas por parte de las inversiones extrativistas y de infraestructura. Resistencias que son difamadas, perseguidas y criminalizadas por el poder vigente.Ese es el panorama actual del mundo, que en el Perú se manifiesta con la resistencia de los pueblos andino amazónicos a las inversiones en minería, petróleo, carreteras (IIRSA) e hidroeléctricas.



El escenario actual está dominado por las turbulencias financieras que están llevando a las economías del norte a situaciones de estancamiento y recesión. Ello ha obligado a UNASUR a poner en agenda la "desconexión" de dichas economías como una forma de protegerse de los efectos de su crisis. Sin embargo, la oportunidad que se abre, da para ir mas lejos que un simple cambio de locomotora sin salirse de los rieles montados por el capital.



El punto de inflexión en esta trayectoria, lo ha marcado la "Confederación nacional de comunidades afectadas por la minería" (CONACAMI) en su reciente "Foro Birregional sobre Minería, Medio Ambiente, Cambio Climático, Salud Ambiental y Consulta Previa" que se realizó los días 22 y 23 de julio, en el que se suscribió la "Declaración de Huancayo" demandando una nueva Constitución que además de garantizar la protección de sus derechos fundamentales como pueblos originarios, establezca claramente "el caracter agrícola de nuestro país, y no minero".



Esta propuesta debe ser conocida y valorada en toda su amplitud, pues constituye un verdadero "partir las aguas" señalando una vertiente que pueda convocar a todas las fuerzas que están por la gran Transformación, sentando las bases para una reorganización general de la existencia social de los peruanos.



A partir de la defensa de la naturaleza y la vida, reivindicando la agricultura como sustento de la economía nacional, se pondrá en debate el conocimiento y las tecnologías necesarias para ello; el reordenamiento de las ciudades y una política de territorio amigable con la naturaleza. La batalla por el orden simbólico tendrá que ir desterrando la raíz eurocéntrica de nuestro pensamiento; instituyendo en su lugar, un nuevo pensamiento desde el sur, de raiz andina, que irá construyéndose en este proceso. Ese es nuestro camino.



Lima, 07 de agosto del 2011



Calixto Garmendia

domingo, 24 de julio de 2011

POR LA VIDA: ¿INCLUSION O EXODO?

POR LA VIDA: ¿INCLUSION O EXODO?





El concepto de "inclusión social" se ha convertido en una especie de "bálsamo de fierabrás" que habrá de restituir la unidad de un país fracturado en múltiples fragmentos. El futuro ministro de economía del gobierno de "La gran transformación" nos ha recordado que ese concepto se acuñó en el CADE del 2006, en donde los empresarios, preocupados por el susto que en aquella oportunidad les hizo pasar el hoy electo presidente, recomendaron al electo presidente de entonces, "aumentar el gasto social" para incluir a los descontentos.


Hace algunos años, expertos profesionales en la materia , en un estudio sobre EXCLUSION SOCIAL Y REDUCCION DE LA POBREZA EN AMERICA LATINA Y EL CARIBE, señalaban: "Al observar la pobreza en Anérica Latina, parece obvio que los pobres, especialmente los que se encuentran en extrema pobreza, experimentan algo mas que bajos ingresos. En nuestras sociedades existe una correlación aparentemente fuerte entre la distribución de los ingresos, la incidencia de la pobreza y la raza, la organización social y la cultura".

Los expertos en tema de pobreza olvidan que la economía del sistema mundo funciona como una totalidad; pero sobre todo, olvidan la historia de su origen hace 500 años, y la persistencia de la colonialidad a pesar de los 190 años de república.



En un país como el nuestro, cuyo presupuesto está sustentado en los impuestos a las inversiones extractivas, la propuesta de "crecimiento con inclusión" es contradictoria en si misma por la incongruencia de los conceptos en los que se sostiene. Las inversiones extractivas requieren la concesión de territorios (actualmente está ya concesionado el 18% del territorio peruano), lo que supone desplazamiento de poblaciones, despojo, militarización de las propiedades, criminalización de reclamos, y otros abusos que atentan contra los derechos democráticos de los ciudadanos y de los pueblos. En esas condiciones, ¿puede haber crecimiento con inclusión? Ello va a depender de lo que entendamos por "inclusión".



Hace poco, un histórico luchador por el socialismo decía: "Cuando era joven luchaba por la justicia social...ahora, lucho por la vida. No por mi vida personal que ya se acaba; sino por la vida de quienes están creciendo, pero sobre todo, por la vida de quienes vendrán". Puede parecernos tremendista si lo miramos con los lentes del pensamiento dominante. Pero si lo miramos desde lo que cotidianamente nos ocurre, en especial, desde el mundo rural, la realidad de todos los días nos dice que las cordilleras nevadas se están derritiendo y que pronto no tendrán nieve que abastezca de agua a las lagunas y rios; que los rios se adelgazan y sus aguas bajan contaminadas por los relaves mineros; que los basurales de plástico crecen como plaga por todas partes; que los bosques se van reduciendo y con ello, la fauna y la flora que nos servía de alimento. Ese llamado progreso es una bestia voraz que destruye nuestra forma de vida; que a cambio de televisión, celular e internet, nos deja drogadicción, delincuencia y prostitución. Mirándolo así, entonces, ese progreso es una versión actualizada de la conquista y colonización; pero una conquista y colonización del futuro. De un futuro que solo le pertenece a las generaciones que están creciendo y sobre todo, a las que habrán de venir. Este aparente progreso de hoy, es un despojo, saqueo y destrucción de los elementos que permitirán la vida de las nuevas generaciones: Agua, aire, tierra, alimentos naturales.



Esta colonización del futuro se manifiesta también bajo la forma de "crédito" , que endeuda a la gente a tal punto que solo vive para pagar sus deudas, convirtiéndolas en presas fáciles de las manipulaciones mediáticas. Despojo de territorios, destrucción de la naturaleza, contaminación ambiental y esclavitud de la deuda, son los elementos visibles de este monstruo voraz llamado "capitalismo", que se nos presenta hoy con el evangelio del progreso y su mandamiento de "inclusión social".



Si la idea de "inclusión social" supone la primacía de los mecanismos asistenciales frente al reconocimiento de los derechos ciudadanos y de las culturas hasta hoy subordinadas, podríamos estar entonces frente a un proyecto mas peligroso que el clientelismo fujimorista, pues llevaría al encuadramiento político y a la dependencia económica de una parte de la población con respecto al estado. En realidad, para los grupos de poder la preocupación es la gobernabilidad y no la democracia. No resolver conflictos sino, controlarlos y disiparlos antes de que estallen.



En estas condiciones, la política de "crecimiento con inclusión" solo sería una versión actualizada de los fracasados programas anteriores. Frente a ello, es hora de clarificar las alternativas: ¿Porque es necesario y posible un EXODO?



Como sostienen los expertos del estudio citado inicialmente, la pobreza en nuestros países está relacionada con factores étnico-culturales. Es necesario recordar que "pobreza" es un concepto elaborado por la ideología de mercado en función de la capacidad de consumo. Quienes tienen un modo de vida diferente al estilo consumista dominante, son considerados un obstáculo para el progreso. A pesar de los esfuerzos de los evangelizadores de todos los tiempos, para convertirlos a la religión del consumo, las comunidades andino amazónicas persisten en su cultura.



Para quienes conocemos y valoramos la matriz cultural andina prehispánica, como un aporte para el mundo de hoy que se debate en una crisis civilizatoria, creemos que las resistencias de los pueblos andino amazónicos a las inversiones extractivistas y de infraestructura, son parte de las batallas que la humanidad está librando en defensa de la vida. La historia del pasado andino prehispánico nos enseña que en este territorio, su población organizó un modo de vida capaz de sustentar su existencia en equilibrio con su medio ambiente. Con las tecnologías hoy disponibles que sean amigables con la naturaleza, podríamos construir ese nuevo orden social que necesitamos, apoyándonos en los valores andinos de reciprocidad, cooperación y complementariedad.


Mirando en esta dirección, una política de EXODO consistiría en orientarnos a construir una nueva esfera pública por fuera del domino del mercado y del control del estado, apoyada en unidades productivas organizadas en formas de redes por espacios geográficos complementarios (archipiélagos de control vertical). Las tareas que de ello se deriven, pasan por la construcción de un MOVIMIENTO POR LA VIDA.



Lima, 24 de julio del 2011


CALIXTO GARMENDIA







lunes, 4 de julio de 2011

LA EXTIRPACION DE IDOLATRIAS HOY: DE LA CRUZ DEL SAN CRISTOBAL AL CRISTO DEL PACIFICO





LA EXTIRPACION DE IDOLATRIAS HOY: DE LA CRUZ DEL SAN CRISTOBAL AL CRISTO DEL PACIFICO

Después de 500 años de hegemonía, la visión de progreso impuesta por el sistema mundo colonial moderno ha ingresado a un proceso de reversión, resultado del choque entre su colosal desarrollo y las limitaciones que la biosfera le impone a su crecimiento; así mismo, su implacable lógica de acumulación, determina la erosión creciente de la fuerza de trabajo (precariedad e incertidumbre) provocada por ese mismo desarrollo tecnológico, llevándole a destruir la llamada “sociedad del bienestar” que fue su último paradigma. El deslumbramiento y seducción que la tecnología genera, dificulta a mucha gente reconocer las externalidades que ese “progreso” representa. El indicador “Huella ecológica” aún no es suficientemente conocido como para valorar el impacto negativo que este tipo de progreso tiene sobre la biosfera y la amenaza que este mismo “progreso” representa para la vida en general.

Como sostiene el maestro Aníbal Quijano, el sistema mundo colonial moderno tiene su espacio original y tiempo inaugural en el descubrimiento de América. A partir de allí, los conquistadores son los “modernos” y los derrotados son calificados de “primitivos”. Ese acto de conquista, permite a los intelectuales del imperio la pretensión de representar el “progreso”, tal como lo sostiene Juan Ginés de Sepúlveda en su TRATADO SOBRE LAS JUSTAS CAUSAS DE LA GUERRA CONTRA LOS INDIOS:

"Hay otras causas de justa guerra menos claras y menos frecuentes, pero no por eso menos justas ni menos fundada en el derecho natural y divino; y una de ellas es el someter con las armas, si por otro camino no es posible, á aquellos que por condición natural deben obedecer á otros y rehúsan su imperio."

"Téngase, pues, por cierto é inconcuso, puesto que lo afirman sapientísimos autores, que es justo y natural que los hombres prudentes, probos y humanos dominen sobre los que no lo son…. y siendo esto así, puedes comprender …. que con perfecto derecho los españoles imperan sobre estos bárbaros del Nuevo Mundo é islas adyacentes, los cuales en prudencia, ingenio, virtud y humanidad son tan inferiores á los españoles como los niños a los adultos y las mujeres á los varones, habiendo entre ellos tanta diferencia como la que va de gentes fieras y crueles á gentes clementísimas, de los prodigiosamente intemperantes á los continentes y templados, y estoy por decir que de monos á hombres."

Como puede apreciarse, el razonamiento seguido por Juan Ginés de Sepúlveda para justificar las guerras de conquista, sigue siendo el mismo que el utilizado por el señor presidente para justificar la imposición de ese tipo de “progreso”, calificando de “primitivos” a quienes se le oponen, tal como se puede apreciar en la entrevista que concedió a Cecilia Valenzuela, el pasado 17 de junio:

“En tercer lugar derrotar las ideologías absurdas, panteístas, que creen que las paredes son dioses y el aire es dios. En fin, volver a esas formas primitivas de religiosidad donde se dice no toques ese cerro porque es un Apu, porque está lleno del espíritu milenario y no sé qué cosa. Bueno, si llegamos a eso, entonces, no hagamos nada, ni minería. No toques a esos peces, porque son criaturas de dios y son la expresión del dios Poseidón. Volvemos a ese animismo primitivo. Yo pienso que necesitamos más educación…”.

https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=2Vf4WfS5t08

Con lo que el primer magistrado de la nación se presenta como un fundamentalista inquisidor en guerra contra los que considera enemigos de su religión y su idea de progreso.

La cruz del cerro San Cristóbal puesta allí por Alonso de Alvarado, en agradecimiento a su dios por haber vencido al ejército de Manco Inca que guerreaba para expulsarlos, simboliza la derrota temporal del mundo andino. Del mismo modo, el cristo de plástico instalado sobre el Morro Solar por el señor presidente, con el financiamiento del principal inversionista en obras de infraestructura, representa la pretensión de prolongar ese lejano acto de conquista, en nombre de un “progreso” que solo a ellos beneficia.

Si examinamos con atención, ese acto arbitrario de imponer la imagen de un dios protector, guarda una correspondencia lógica con la política de “El perro del hortelano”, porque ambos casos expresan con nitidez la matriz colonial del pensamiento dominante vigente hasta hoy, y contra el cual votaron los peruanos que aspiran a la Gran Transformación que haga del Perú, una patria para todos. Lo notable de estos casos es que ambos fueron promovidos por el jefe de estado, que personifica a la nación y que por tal razón, representa su voluntad general. ¿Es esto así?

En el discurso inaugural de su segundo mandato, García confesaba su pretensión de ser el “Nicolás de Piérola del siglo XXI”, emulando al fundador de la “república aristocrática” en su política de “orden y autoridad” para garantizar la estabilidad que necesitan los inversionistas a fin de asegurarles la rentabilidad de sus negocios. El pensamiento dominante ha impuesto como sentido común, la idea de que toda inversión es sinónimo de crecimiento y progreso; entendiendo como progreso, la “puesta en valor” (mercantilización) de todo lo existente: Todo se compra, todo se vende, todo tiene precio. Y en consecuencia con ello, todos los que se oponen y se resisten a la mercantilización de la vida, son considerados “enemigos del progreso”, como lo expresó Alan García, en la entrevista que le hiciera Cecilia Valenzuela:

Si consideramos que los pueblos Wampís y Awajún resistieron a la llamada “Ley de la selva” porque se pretendía entregar en concesión el territorio en que se ubica el cerro Kumpanam, donde habitan cinco Tijai o dueños de los cerros que cuidan las aguas, nubes, los animales y las plantas; que la concesión minera Santa Ana, afectaba el cerro Khapia, que es un Apu venerado por las comunidades campesinas Aymaras de Yunguyo; que el Santuario Nacional de Magantoni, donde se ubica el Pongo de Mainique, a través del cual el río Urubamba atraviesa la cordillera, y tiene un significado sagrado para la cultura Machiguenga y Yine Yami que habitan ese territorio, que sin embargo se encuentra amenazado por los proyectos de centrales hidroeléctricas y el tendido del gasoducto, entenderemos la resistencia de estos pueblos a las inversiones allí proyectadas.

En contraposición a la religiosidad andino amazónica, que por respetar a la naturaleza es considerada primitiva, los adalides del “progreso” nos presentan un objeto de plástico que en el pensamiento dominante simboliza al fundador de su religión. ¿En nombre de que razón puede el jefe de estado calificar de primitivo, el carácter sagrado que la naturaleza tiene para los ciudadanos que pertenecen a las culturas andino amazónicas?, ¿y donde queda el respeto a la diversidad cultural?, ¿y donde queda la separación iglesia-estado que garantice la libertad de conciencia de sus ciudadanos?, ¿Qué opinión tienen de esto, la tecnocracia?; ¿seguirán creyendo como Fray Ginés de Sepúlveda, que entre ellos y los indígenas existe un abismo de diferencia como el que separa al mono del hombre?

Frente a ello, nuestra respuesta es contundente: Defender la naturaleza es defender la vida, amenazada hoy por la voracidad de los inversionistas que codician los llamados “recursos naturales”; voracidad justificada con el argumento de que las inversiones traen progreso, sin reflexionar sobre el tipo de progreso ni sobre las externalidades que acarrea. Construir un MOVIMIENTO POR LA VIDA, que signifique una alianza entre conocimiento y naturaleza, para defender la vida, es una necesidad urgente.



Lima, 01 de Julio del 2011



CALIXTO GARMENDIA



domingo, 12 de junio de 2011

POR UN NUEVO HORIZONTE DE SENTIDO: EL BIEN COMÚN Y EL BUEN VIVIR


POR UN NUEVO HORIZONTE DE SENTIDO:

EL BIEN COMÚN Y EL BUEN VIVIR



El 05JUN11 los ciudadanos del Perú han cerrado un capítulo de su historia signado por el miedo, abriendo otro pleno de esperanza. Esta primera lectura que la victoria de la propuesta de LA GRAN TRANSFORMACIÓN nos permite, no debe hacernos olvidar de permanecer siempre vigilantes ante los riesgos que todo proceso de cambios implica.


La sola voluntad de cambio no es suficiente sino está acompañada del conocimiento de la realidad profunda, su historia y sus proyecciones, así como de las reales capacidades de los actores que asumen esa voluntad de cambio. Voluntad y capacidad son atributos de los que han dado abundantes muestras los actores que están por el cambio. La mayor debilidad radica en el conocimiento de la realidad sobre la que se va a actuar, la que constituye un complejo entramado de situaciones con historias y proyecciones interrelacionadas y en muchos casos, conflictivas, que deben ser asumidas en su movimiento concreto estableciendo sus determinaciones. ¿Y cuales son esas determinaciones que han marcado la existencia social de los peruanos?¿como explicar las persistentes frustraciones, la fragmentación social, el racismo subterráneo que atraviesa toda la vida social, la oposición regional a los centralismos pero al mismo tiempo la imperiosa búsqueda de un caudillo que encarne a la nación, nación que aún se percibe como "no nacida" o no representada en el juego político institucional?


El conocimiento de la realidad en nuestro caso, se encuentra afectado por el pensamiento dominante que impone un sentido común y una condición de inmediatez, que dificulta tener una clara conciencia de lo que se está jugando en cada problema a resolver. La metáfora de "los árboles que impiden ver el bosque" grafica con mucha propiedad esta forma distorsionada de conocimiento que, al no ver mas allá de lo inmediato, pueden resolver algunos problemas urgentes con el riesgo de imprimir un rumbo que a largo plazo se convierta en un callejón sin salida. Los mayores riesgos provienen de la continuidad del actual estilo de crecimiento, de la política de inversiones y de los tipos de tecnología a promover.





El pensamiento dominante ha impuesto paradigmas de vida y una inercia de sentidos que considera absurdo o imposible, cualquier cambio de rumbo. Algunos de ellos son:



  • Sin inversiones extranjeras no hay crecimiento y sin crecimiento no hay progreso.

  • La destrucción de la naturaleza y la contaminación ambiental son externalidades inevitables.

  • La omnipotencia de la tecnología impondrá la "artificialeza" sobre la "naturaleza".

  • El ideal de vida basado en el consumo, la mercantilización de lo existente y el lucro.

  • El individualismo narcisista que privatiza la existencia individual, ignorando a los otros.

Los puntos señalados constituyen una especie de "sistema operativo" instalado en la mente de todas las personas, a partir de la cual construyen sus pensamientos sobre la realidad y toman sus decisiones de acuerdo con la lógica que ese pensamiento les impone. Si a ese pensamiento le añadimos el desconocimiento de la historia, de las raíces de la situación actual, tendremos también un desconocimiento de las proyecciones que la situación actual tendrá en el futuro. Es decir, se estará actuando a ciegas sobre un presente, impidiendo cualquier posibilidad de cambio: Por mas problemas urgentes que se resuelvan (árboles que se corten) el bosque de problemas seguirá estando allí. Este conjunto de determinaciones que nos impide ver el bosque es lo que algunos científicos sociales han denominado "colonialidad del poder", "colonialidad del saber" y "colonialidad del ser", instalados en la conciencia y en la práctica social de los peruanos que los ha llevado siempre al desencuentro con su realidad y la persistencia de sus problemas.


Si la mirada sobre la realidad se encuentra afectada por ese "sistema operativo mental" que distorsiona la imagen que de ella tenemos, ¿como hacer entonces para que esa mirada nos proporcione una imagen "real y directa" es decir, en su verdadero lugar y magnitud? Evidentemente, lo primero que necesitamos es desprendernos de ese "sistema operativo mental" que no nos sirve. Necesitamos impulsar una especie de "Revolución copernicana" equivalente al cambio que se dio cuando la gente dejo de creer que la tierra era el centro del universo, aceptando que solo era un planeta mas que giraba en torno al sol.


A raíz de la reciente crisis financiera y sus secuelas, se ha podido verificar el verdadero significado del dinero (moneda) cuyo valor ya no reposa en la producción sino en la especulación, pero cuya imagen de poder persiste. Sabemos ahora que una moneda puede ser emitida en función de otros fines, distintos de los de la acumulación. Es posible romper con la fetichización del dinero y devolverle su función original como medio de intercambio. Es necesario desvelar la naturaleza del dinero para romper con ese mito de la necesidad de la inversión extranjera y en general, con la necesidad del dinero para cualquier emprendimiento con interés social.


"Pobreza" es un concepto engañoso y la lucha contra ella, siguiendo la lógica de "el burro y la zanahoria" no representa ninguna solución puesto que se basan en el mismo procedimiento con el que se originó: el sometimiento, la dominación y la explotación.


Necesitamos también tomar conciencia de la vulnerabilidad de nuestros ecosistemas; de lo irreversible de su destrucción provocada por las actividades extractivas y el impacto que ello va a tener sobre la vida en general. En el Perú vemos con preocupación el retroceso de los glaciares, la contaminación de las fuentes de agua, los proyectos de trasvase de cuencas para atender la demanda urbana y la actividad agroexportadora de los valles costeños; los proyectos hidroenergéticos con grandes embalses que arrasan bosques y obligan al desplazamiento de las poblaciones asentadas dentro del futuro espejo de agua. Todos estos proyectos nos son impuestos en nombre de un supuesto "interés público" que sin embargo no es otro mas que el mismo interés del capital de contar con la infraestructura necesaria para su crecimiento. ¿Quién define lo que es el interés público?¿Son externalidades justificables la destrucción de naturaleza, el despojo y desplazamiento de poblaciones?


La tecnología ha venido a constituirse en un semi-dios capaz de disputarle a todas las divinidades existentes la "re-creación" de la vida y su tutela. La geoingeniería y la ingeniería genética actúan ya intentando modificar la naturaleza y las condiciones de vida, de la mano con toda la parafernalia robótica, informática, electrónica y demás. ¿Cual es nuestra ubicación en ese mundo? ¿la destrucción/manipulación de la naturaleza es algo inevitable e imprescindible para seguir el viaje hacia el futuro?¿No existen acaso tecnologías alternativas como la Biomímesis, que pueden garantizar la integración "naturaleza-conocimiento"?¿No es posible recuperar, validar y actualizar tecnologías andinas prehispánicas, que permitan un equilibrio con el entorno natural? Con el rumbo actual, se producirá una mutación hacia un tipo de Cyborg, pero la brecha tecnológica nos dejará fuera de carrera, condenándonos a la desaparición como especie.


Se nos dice que el mercado es una especie de dios contra el que no podemos rebelarnos. Pero no se nos dice que los dioses son también creaciones humanas que tienen tantos rostros como grupos humanos puedan existir. Necesitamos un mercado a imagen y semejanza de nuestras necesidades y aspiraciones. Un mercado que permita un intercambio justo sobre la base de una multireciprocidad cuyo medio de intercambio sea el tiempo de trabajo invertido (Bancos de tiempo).


Y ese nuevo "sistema operativo mental" deseado, que es una especie de mesías que habrá de libertarnos de la esclavitud del individualismo, del afán de lucro, del consumismo, de la mercantilización de la vida, de la lógica implacable del capital, ya existe. Ya habita aquí entre nosotros. Son dos, los portadores de esta nueva forma de pensar: Los pueblos que resisten y luchan contra las inversiones extractivas y grandes obras de infraestructura, defendiendo un "Bien común"; y los científicos e intelectuales de todo el mundo que han ido elaborando una visión alternativa que permita revertir la destrucción de la naturaleza y defender las condiciones de vida en el planeta tierra, configurando una nueva imagen de el "Buen vivir". Esto nos obliga a cuestionar la idea del "progreso", de la "sostenibilidad del crecimiento" y plantearnos la necesaria alternativa que desconcentre y revierta la tendencia actual.


La primera tarea es reflexionar sobre la ambiguedad del concepto de "Bien público", en cuyo nombre se cometen tantos atropellos y despojo contra las poblaciones que tuvieron la mala suerte de habitar en territorios estratégicos codiciados por el capital. La idea de lo "público" que por ser de todos no es de nadie en particular, estando su gestión a cargo del estado, nos obliga a una redefinición del "estado" para orientarlo a desconcentrar su poder, promoviendo el acceso a la toma de decisiones de sectores cada vezs mas amplios de la población. En este proceso, un elemento central será la conformación de un nuevo sector de la economía, en base a Unidades Productivas Autosuficientes, no-públicas y no-privadas, que se constituyan en el actor central de LA GRAN TRANSFORMACION.


Lima, 12 de junio del 2011


Calixto Garmendia

sábado, 21 de mayo de 2011

RECUPERAR LA MEMORIA HISTORICA

RECUPERAR LA MEMORIA HISTORICA




No hay una sino muchas historias. Depende de quién, porque y para que escribe. En su novela 1984 George Orwell nos cuenta sobre el ministerio de la verdad y su lema: "Quién controla el pasado, controla el futuro; quién controla el presente, controla el pasado". Con ello nos advierte de los riesgos implícitos de toda historia oficial que sustenta el ejercicio de un poder basado en una dominación de cualquier tipo. Frente a ello, en EL MIEDO A LA LIBERTAD, Erich Fromm nos dice que "La Verdad es el arma mas poderosa de los que carecen de poder". Desde esta perspectiva liberadora es que nos proponemos recuperar la verdad de nuestra memoria histórica, de manera que podamos encontrar las raíces de nuestros problemas como nación, entender nuestra realidad presente y construir un horizonte de futuro, alternativo al que nos ofrece el capitalismo neoliberal.


La persistencia, a 10 años del bicentenario de la independencia, de viejos problemas sin solución, obligan a replantearnos temas como los de la Identidad, modernidad y desarrollo, a partir del reconocimiento de nuestra historia y la recuperación de su memoria.


Este territorio y esta forma de existencia social que hoy se llama Perú, tiene una historia extensa, intensa, extraña y trágica. Extensa, porque lleva no menos de 20,000 años de existencia. Intensa, por los muchos momentos críticos que produjeron bifurcaciones respecto de sus trayectorias previas. Extraña, por las persistentes paradojas no resueltas. Trágica, por la frecuencia de las oportunidades perdidas en las que "lo que pudo ser, no fue".



El mundo andino como parte de la historia de América, fue también "el espacio original y el momento inaugural del período histórico que aún vivimos, el de la colonial/modernidad", como lo sostiene Aníbal Quijano: "modernidad y colonialidad" son anverso y reverso de un mismo proceso. La modernidad de Europa se sustenta en la colonialidad de América, a partir de la imposición de un "patrón de poder" que se ha tipificado como colonialidad y que se enraiza en todos los ámbitos de la existencia cotidiana: la producción, el trabajo, el sexo, la subjetividad e intersubjetividad, los horizontes de sentido, etc. Este patrón de poder se asienta en la idea de raza, donde los dominados (indios, negros, no europeos en general) son clasificados como "seres inferiores" a partir de su derrota. Este patrón de poder ha sobrevivido a pesar de las independencias políticas, y habita como fantasma en la conciencia de los dominados, impidiéndoles una clara visión y comprensión de su realidad. De allí, los permanentes fracasos en tratar de ser como los europeos: No podemos ser lo que no somos.

Regionalismo y centralismo



La famosa frase de Valdelomar, "El Perú es Lima, Lima es el jr. de la Unión, el jr. de la Unión es el Palais Concerte, y el Palais Concert soy yo" grafica una visión del centralismo, incluso dentro de la intelectualidad progresista como lo fue el grupo "Colónida". Pero el centralismo no es solo de Lima hacia las regiones. Cada capital de región, de provincia, de distrito, hasta el mas inferior de los niveles administrativos, ejercen también ese centralismo respecto de sus territorios administrados. El centralismo se acentuó a partir de la colonia y durante todo el período republicano ha permanecido como conflicto no resuelto.


Por el contrario, si miramos toda la trayectoria histórica de las culturas andinas, podemos apreciar que hubieron dos momentos de desarrollo y esplendor de los reinos regionales y locales, cuando lograron autonomizarse de la dominación de los imperios Chavin y Wari: Los horizontes intermedios que vieron florecer a los reinos Moche, Chimú, Paracas, Nasca, Tiawanaco, entre otros. La conclusión que se puede obtener es que las poblaciones regionales han persistido siempre en su aspiración de autonomía respecto de cualquier poder central.



La necesidad de un horizonte alternativo

La colonialidad del ser es la internalización de la visión que los dominadores impusieron por la violencia sobre la conciencia de los dominados, deformando su visión de si mismos y de sus semejantes; cuyo efecto perverso fue el sentimiento de inferioridad intelectual, racial, frente a lo europeo o a lo extranjero. Eso es lo que nos hace creer que todo lo que viene de afuera es mejor.

Desde el informe del Club de Roma en los años 70, la humanidad ha visto acrecentarse la contaminación ambiental, el cambio climático, el agotamiento de los recursos energéticos no renovables, la desertificación, la concentración de la población en las ciudades, el agotamiento de las fuentes de agua, entre otros. Hay una conciencia mas clara sobre los límites del crecimiento.


Las tecnologías de información y comunicación han acelerado un proceso de democratización pero que al orientarla a la mercantilización de la vida, al consumo, al afán de lucro y ganancia, han pervertido las relaciones sociales, al punto que la violencia, los tráficos ilegales de todo tipo y la inseguridad, llevan a los estados a imponer leyes de excepción que anulan las libertades civiles y nos devuelven al "estado de naturaleza" que fue el punto de partida del estado moderno.


Finalmente, las mejores promesas del humanismo y la ilustración, surgieron de propuestas como las de Utopía de Tomás Moro, Ciudad del sol de Campanella, desarrollados a partir de relatos de viajeros llegados de América, que describían otros modos de vida que hacían posible la convivencia humana. El relato sobre el modo de vida en las civilizaciones antiguas de América sirvieron como sustento a las visiones de un mundo mejor, al que debía conducirnos el avance de la historia. Hoy podemos constatar que el desarrollo de la modernidad/colonial nos ha llevado precisamente en sentido contrario, pues el mundo de hoy se encuentra en una situación equivalente a la del período anterior a la Paz de Westfalia.


Frente a ello, nos es necesario volver la mirada a la cosmovisión andina, para buscar allí las respuesta que hoy necesitamos. Frente a la razón instrumental del fin que justifica los medios, debemos volver a aquella otra razón, la de los medios que construyen los fines, en tanto estos medios están alineados con la defensa de la vida y el buen vivir de las personas.


El acceso al conocimiento


La colonialidad del saber fue la imposición violenta del conocimiento generado en occidente sobre todas las otras formas saber previamente existentes. Fueron destruidas sus bases materiales y sus portadores, perseguidos e invisibilizados sus productos. Condenados por idolatría. Todo conocimiento que no provenga del saber académico occidental fue desprestigiado. Como dice Arguedas en su famosa CARTA A LOS DOCTORES: "Dicen que ya no sabemos nada, que somos el atraso, que nos han de cambiar la cabeza por otra mejor. Dicen que nuestro corazón tampoco conviene a los tiempos, que está lleno de temores, de lágrimas, como el de la calandria, como el de un toro grande al que se degüella; que por eso es impertinente; Dicen que algunos doctores afirman eso de nosotros; doctores que se reproducen en nuestra misma tierra, que aquí engordan o que se vuelven amarillos."




La epistemología eurocentrada se apoya en la fórmula cartesiana del "Pienso, luego existo", en la que se separa al proceso de conocimiento en sujeto y objeto; al hombre, en cuerpo y alma, y a la realidad en naturaleza y espíritu. En ello se sustenta la creencia en un conocimiento "objetivo, verdadero y universal". A diferencia de ello, la cosmovisión andina considera al hombre como parte de la naturaleza en igualdad de condiciones con los demás seres vivos y los elementos inanimados.


El conjunto de todos y cada uno de los pueblos y naciones andinas, en miles de años construyeron la enorme escalera de su cultura. Todas y cada una de esas conquistas técnicas, organizativas, políticas o sociales habían sido ya dominadas por todas las naciones preincas. El pueblo inca contribuyó colocando el último peldaño autóctono de la cultura andina. Ello constituye un valioso legado apenas conocido que requiere de estudio e investigación, como una forma de replantearnos el acceso al conocimiento.


Las tecnologías andinas prehispánicas


La configuración de su territorio y sus condiciones de adversidad extrema, llevaron al hombre andino a formas de organización social e intercambio, así como a formas de conocimiento y aplicación práctica, que desarrollaron exitosamente tecnologías agrícolas e hidráulicas en perfecto equilibrio con la naturaleza, que recién hoy están siendo revaloradas. La mayor parte de las investigaciones sobre tecnologías andinas prehispánicas, son conducidas por expertos de universidades extranjeras, lo cual evidencia el problema que necesitamos superar: la colonialidad del saber.


Lima, 20 de mayo del 2011


Calixto Garmendia























domingo, 8 de mayo de 2011

DEJAR DE QUERER SER LO QUE NO SOMOS




DEJAR DE QUERER SER LO QUE NO SOMOS

Lima sigue siendo "la vieja Lima virreynal" que tanto añoran los conservadores y reaccionarios de siempre. Si miramos el mapa electoral que se está configurando para el 05 de junio, lo primero que salta a la vista es que la voluntad de Lima podría imponerse a la voluntad de todas las provincias del país: Lima contra el Perú. Pero, ¿que es el Perú?, ¿existe el Perú como nación? ¿que es los que nos identifica como peruanos?

Uno de los hábitos de pensamiento predominante en la idea de "nación peruana" es precisamente la justificación del centralismo y la modernización (estado/mercado), que conlleva entre otros aspectos, la necesidad del autoritarismo de la gestión pública (gobernabilidad) y la jerarquización (exclusión) en el usufructúo de los recursos que el territorio posee, así como la imposición tecnocrática frente al conocimiento popular, tradicional o secular. Esa matriz de pensamiento es la que sustenta políticas como las de "El perro del hortelano" que claramente distingue a los ciudadanos equiparándolos con "amo", "hortelano" y "perros" (inversionistas, estado y ciudadanos de segunda categoría), que es el mejor y mas cercano ejemplo de como un "estado nacional" gestionado por gobernantes elegidos por mayoría limeña, imponen su visión de modernización del país. Es el mismo concepto que subyace en la idea que benevolamente sueña con hacer de este país de "indios y mestizos" una "Suiza democrática" o aquellas otras que hablan de "llevar la civilización a las poblaciones atrasadas", y mas recientemente a la de "lucha contra la pobreza".

Los estudiosos de la realidad peruana se han preguntado siempre por lo que le hace falta al Perú para ser nación y constituir un estado realmente nacional. Ellos asumen el paradigma europeo, constatando que las sociedades europeas si son naciones, si son estados nacionales, si son repúblicas de ciudadanos; pero no han mirado desde sus orígenes, el proceso que los ha llevado hasta allí. Desconocen u olvidan que la modernidad europea es un proceso que nació a partir de la colonización de Anérica, que configuró un nuevo patrón de poder y dominación basado en la racialización de las diferencias sociales, el cual subsiste hasta hoy a pesar de la independencia política de las naciones entonces colonizadas.

La tesis sobre la "colonialidad del poder" cambia la perspectiva de análisis al señalar que el problema radica en la pregunta misma, ya que esta es formulada desde la misma mirada de los dominadores, convirtiéndose en un callejón sin salida para los problemas que se propone resolver. La globalización, afirma Aníbal Quijano, es la culminación de un proceso que comenzó con la colonización de América y la constitución del capitalismo-colonial-moderno como un nuevo patrón de poder mundial, apoyado sobre la clasificación de la población sobre la idea de raza, impuesta por la dominación colonial y la racionalidad eurocentrista (si antes, la tierra era el centro del universo, ahora, Europa es el centro del mundo).

En su propuesta, Quijano señala el "trágico desencuentro entre nuestra experiencia y nuestra perspectiva de conocimiento", que nos impide reconocer las limitaciones y riesgos de los procesos de modernización en curso, por su caracter colonial que vienen de la forma en que nuestros paises están articulados al patrón mundial de poder: "Toda nación es hija del poder, aunque se exprese en sus habitantes como una identidad" (Anibal Quijano: Estado-Nacion, ciudadanía y democracia: Cuestiones abiertas"). Modernidad y colonialidad son anverso y reverso de un mismo proceso. El desconocimiento u olvido del proceso histórico que llevó a Europa a constituirse en el centro y eje de la historia universal es lo que produce ese conocimiento distorsionado e incompleto de nuestra realidad. Por esa misma razón es que Quijano propone que ya es tiempo de "Dejar de querer ser lo que no somos".

Desde esta perspectiva entonces, se hace necesario preguntarnos si acaso el modelo idealizado (estado-nación) y el camino propuesto (modernización) no corresponden a nuestra experiencia social y solo nos pueden conducir a una reconfiguración y perpetuación de la dominación y desigualdad (exclusión) social.

La trascendencia de esta propuesta radica en lo siguiente: El mundo entero y en especial, Europa y Estados Unidos, nos muestran hoy un escenario marcado por múltiples crisis (financiera, laboral, ambiental, energética, alimentaria, de valores, etc.) en el que a pesar de todo el avance científico tecnológico, la inseguridad e incertidumbre van ganando terreno imponiéndose desde el poder, métodos y prácticas antidemocráticas, regresivas y oscurantistas que amenazan con liquidar todo el progreso social (estado de bienestar y libertades democráticas) alcanzado hasta el presente. Todo ello se resume en un agotamiento del paradigma occidental de civilización. Frente a esa situación, la reconstitución de nuestra América es un camino inevitable; y dentro de ello, la reconstitución del mundo andino, a partir de la recuperación de su memoria histórica, re-generando nuestra identidad y ocupando el lugar que nos corresponde en la historia de la producción cultural de la humanidad.

Refiriéndose al visión pesimista de nuestra realidad y al paradigma occidental como modelo, dice Quijano: "Aquí la tragedia es que todos hemos sido conducidos, sabiéndolo o no, queriéndolo o no, a ver y aceptar aquella imagen como nuestra y como perteneciente a nosotros solamente. De esa manera, seguimos siendo lo que no somos. Y como resultado no podemos identificar nunca nuestros verdaderos problemas, mucho menos resolverlos, a no ser de una manera parcial y distorsionada." Afirmando que "En ese sentido, la pretensión eurocéntrica de ser la exclusiva productora y protagonista de la modernidad, y de que toda modernización de poblaciones no-europeas es, por lo tanto, una europeización, es una pretensión etnocentrista y a la postre, provinciana."

Desde esta perspectiva entonces, se nos invita a reconocer nuestra realidad "con nuestros propios ojos", mirándonos en lo que realmente somos, en lo que aquí hubo y puede volver a ser, si lo recuperamos, validamos y actualizamos. Recuperar el tiempo perdido mirando hacia el futuro que le pertenece a las generaciones jóvenes, hoy desorientadas por el afán de lucro, ganancia y consumo, impuesto por un modelo de vida individualista y predatorio que ya no tiene futuro. No es pues una "Utopía arcaica" sino mas bien, una "Modernidad alternativa" nacida desde nuestras raices.

Visto así, no tendrían sentido preguntas como las de "¿En que momento se jodió el Perú?" porque la respuesta sería clara e inequívoca: El Perú se jodió al momento de ser concebido porque fue fruto de un acto violento, porque no todos sus habitantes tuvieron derechos ciudadanos sino hasta la constitución de 1979 (voto de los analfabetos). Del mismo modo, quedarían sin piso las pretensiones excluyentes de quienes pretenden profundizar las diferencias ("Incas si, indios no"), porque la historia del mundo andino es mas antigua y extensa que el breve período del Tahuantisuyo, y se compone de una multitud diversa de pueblos y nacionalidades, que han perseverado siempre en su autonomía e identidad frente a todos los centralismos homogeneizadores.

RECUPERAR NUESTRA MEMORIA HISTORICA: ESA ES NUESTRA GRAN TAREA

Lima, 08 de mayo del 2011

Calixto Garmendia


domingo, 1 de mayo de 2011

EL 1º DE MAYO NO ES UNA FIESTA

EL 1º DE MAYO NO ES UNA FIESTA



No somos mercancía que se vende...somos y seremos lo que queremos ser y no, lo que ellos quieren que seamos...





El 1º de Mayo no pertenece a un país o a un grupo. Nos pertenece a todos quienes con nuestro esfuerzo cotidiano producimos las riquezas y servicios de los que toda la humanidad dispone. Nos recuerda que el ser humano, en cualquier lugar o tiempo, ha deseado siempre un mundo mas justo y mejor para todos, por el que han entregado sus vidas, màrtires como los de Chicago en aquel año 1886. Ese anhelo de un mundo mejor que va desde el reclamo por la mejora de salario, tiempo y condiciones de trabajo, hasta las propuestas de reorganización de la existencia social toda, han movilizado generaciones enteras de trabajadores en todo tiempo y lugar.



Hoy, 125 años después de los sucesos de Chicago, los trabajadores peruanos nos encontramos con nuestros derechos recortados, con desempleo o empleo precario, inestable e incierto. Los cambios ocurridos en la organización del trabajo originados tanto por el desarrollo tecnológico como por la voluntad de los capitalistas de asegurar la rentabilidad de sus inversiones a costa de los salarios, nos obligan a plantearnos nuevas formas de organización que nos permitan no solo sobrevivir sino, construir nuevos cauces de lucha que se vayan constituyendo en alternativas a este modo de vida decadente y salvaje, con su individualismo que nos ha convertido en enemigos competidores entre nosotros mismos, con la ilusión de que cada uno puede convertirse en empresario.


Frente a esta nueva situación no podemos responder con las viejas medidas de lucha. Es necesario recuperar la iniciativa y delimitar nuestro propio territorio de combate: Asumir la producción de bienes y servicios, organizar y gestionar nuestras propias empresas con un criterio radicalmente distinto al de la lógica del capital. El desempleo estructural y la necesidad de crear empleo productivo ha dado origen a que desde distintos lugares, sectores crecientes de trabajadores empiecen a organizarse dentro de lo que se ha venido a llamar ECONOMIA SOLIDARIA que incluye a los "trabajos invisibles" (cotidianos y domésticos), que en conjunto aspiran a constituir el tercer sector de la economía que no sea público ni privado, sino que pertenezca al conjunto de trabajadores que lo integran (PROPIEDAD SOCIAL), como una forma de garantizar la autonomía del trabajo frente al estado y frente al capital.


Esta propuesta del tercer sector, nos exige desarrollar cuatro valores: CONOCIMIENTO, RESPONSABILIDAD, COOPERACION Y RECIPROCIDAD, que serán las bases sobre las que podemos ir construyendo una visión alternativa de nuestra existencia social.

POR EL DESARROLLO DE LA PROPIEDAD SOCIAL NO PRIVADA NI ESTATAL !!!

POR UN PERU NUEVO DENTRO DE UN MUNDO NUEVO !!!

VIVA EL PRIMERO DE MAYO !!!


EN MEMORIA DE TODOS NUESTROS MARTIRES: PRESENTE !!!




Lima, 01 de Mayo del 2011




CALIXTO GARMENDIA