domingo, 24 de julio de 2011

POR LA VIDA: ¿INCLUSION O EXODO?

POR LA VIDA: ¿INCLUSION O EXODO?





El concepto de "inclusión social" se ha convertido en una especie de "bálsamo de fierabrás" que habrá de restituir la unidad de un país fracturado en múltiples fragmentos. El futuro ministro de economía del gobierno de "La gran transformación" nos ha recordado que ese concepto se acuñó en el CADE del 2006, en donde los empresarios, preocupados por el susto que en aquella oportunidad les hizo pasar el hoy electo presidente, recomendaron al electo presidente de entonces, "aumentar el gasto social" para incluir a los descontentos.


Hace algunos años, expertos profesionales en la materia , en un estudio sobre EXCLUSION SOCIAL Y REDUCCION DE LA POBREZA EN AMERICA LATINA Y EL CARIBE, señalaban: "Al observar la pobreza en Anérica Latina, parece obvio que los pobres, especialmente los que se encuentran en extrema pobreza, experimentan algo mas que bajos ingresos. En nuestras sociedades existe una correlación aparentemente fuerte entre la distribución de los ingresos, la incidencia de la pobreza y la raza, la organización social y la cultura".

Los expertos en tema de pobreza olvidan que la economía del sistema mundo funciona como una totalidad; pero sobre todo, olvidan la historia de su origen hace 500 años, y la persistencia de la colonialidad a pesar de los 190 años de república.



En un país como el nuestro, cuyo presupuesto está sustentado en los impuestos a las inversiones extractivas, la propuesta de "crecimiento con inclusión" es contradictoria en si misma por la incongruencia de los conceptos en los que se sostiene. Las inversiones extractivas requieren la concesión de territorios (actualmente está ya concesionado el 18% del territorio peruano), lo que supone desplazamiento de poblaciones, despojo, militarización de las propiedades, criminalización de reclamos, y otros abusos que atentan contra los derechos democráticos de los ciudadanos y de los pueblos. En esas condiciones, ¿puede haber crecimiento con inclusión? Ello va a depender de lo que entendamos por "inclusión".



Hace poco, un histórico luchador por el socialismo decía: "Cuando era joven luchaba por la justicia social...ahora, lucho por la vida. No por mi vida personal que ya se acaba; sino por la vida de quienes están creciendo, pero sobre todo, por la vida de quienes vendrán". Puede parecernos tremendista si lo miramos con los lentes del pensamiento dominante. Pero si lo miramos desde lo que cotidianamente nos ocurre, en especial, desde el mundo rural, la realidad de todos los días nos dice que las cordilleras nevadas se están derritiendo y que pronto no tendrán nieve que abastezca de agua a las lagunas y rios; que los rios se adelgazan y sus aguas bajan contaminadas por los relaves mineros; que los basurales de plástico crecen como plaga por todas partes; que los bosques se van reduciendo y con ello, la fauna y la flora que nos servía de alimento. Ese llamado progreso es una bestia voraz que destruye nuestra forma de vida; que a cambio de televisión, celular e internet, nos deja drogadicción, delincuencia y prostitución. Mirándolo así, entonces, ese progreso es una versión actualizada de la conquista y colonización; pero una conquista y colonización del futuro. De un futuro que solo le pertenece a las generaciones que están creciendo y sobre todo, a las que habrán de venir. Este aparente progreso de hoy, es un despojo, saqueo y destrucción de los elementos que permitirán la vida de las nuevas generaciones: Agua, aire, tierra, alimentos naturales.



Esta colonización del futuro se manifiesta también bajo la forma de "crédito" , que endeuda a la gente a tal punto que solo vive para pagar sus deudas, convirtiéndolas en presas fáciles de las manipulaciones mediáticas. Despojo de territorios, destrucción de la naturaleza, contaminación ambiental y esclavitud de la deuda, son los elementos visibles de este monstruo voraz llamado "capitalismo", que se nos presenta hoy con el evangelio del progreso y su mandamiento de "inclusión social".



Si la idea de "inclusión social" supone la primacía de los mecanismos asistenciales frente al reconocimiento de los derechos ciudadanos y de las culturas hasta hoy subordinadas, podríamos estar entonces frente a un proyecto mas peligroso que el clientelismo fujimorista, pues llevaría al encuadramiento político y a la dependencia económica de una parte de la población con respecto al estado. En realidad, para los grupos de poder la preocupación es la gobernabilidad y no la democracia. No resolver conflictos sino, controlarlos y disiparlos antes de que estallen.



En estas condiciones, la política de "crecimiento con inclusión" solo sería una versión actualizada de los fracasados programas anteriores. Frente a ello, es hora de clarificar las alternativas: ¿Porque es necesario y posible un EXODO?



Como sostienen los expertos del estudio citado inicialmente, la pobreza en nuestros países está relacionada con factores étnico-culturales. Es necesario recordar que "pobreza" es un concepto elaborado por la ideología de mercado en función de la capacidad de consumo. Quienes tienen un modo de vida diferente al estilo consumista dominante, son considerados un obstáculo para el progreso. A pesar de los esfuerzos de los evangelizadores de todos los tiempos, para convertirlos a la religión del consumo, las comunidades andino amazónicas persisten en su cultura.



Para quienes conocemos y valoramos la matriz cultural andina prehispánica, como un aporte para el mundo de hoy que se debate en una crisis civilizatoria, creemos que las resistencias de los pueblos andino amazónicos a las inversiones extractivistas y de infraestructura, son parte de las batallas que la humanidad está librando en defensa de la vida. La historia del pasado andino prehispánico nos enseña que en este territorio, su población organizó un modo de vida capaz de sustentar su existencia en equilibrio con su medio ambiente. Con las tecnologías hoy disponibles que sean amigables con la naturaleza, podríamos construir ese nuevo orden social que necesitamos, apoyándonos en los valores andinos de reciprocidad, cooperación y complementariedad.


Mirando en esta dirección, una política de EXODO consistiría en orientarnos a construir una nueva esfera pública por fuera del domino del mercado y del control del estado, apoyada en unidades productivas organizadas en formas de redes por espacios geográficos complementarios (archipiélagos de control vertical). Las tareas que de ello se deriven, pasan por la construcción de un MOVIMIENTO POR LA VIDA.



Lima, 24 de julio del 2011


CALIXTO GARMENDIA







lunes, 4 de julio de 2011

LA EXTIRPACION DE IDOLATRIAS HOY: DE LA CRUZ DEL SAN CRISTOBAL AL CRISTO DEL PACIFICO





LA EXTIRPACION DE IDOLATRIAS HOY: DE LA CRUZ DEL SAN CRISTOBAL AL CRISTO DEL PACIFICO

Después de 500 años de hegemonía, la visión de progreso impuesta por el sistema mundo colonial moderno ha ingresado a un proceso de reversión, resultado del choque entre su colosal desarrollo y las limitaciones que la biosfera le impone a su crecimiento; así mismo, su implacable lógica de acumulación, determina la erosión creciente de la fuerza de trabajo (precariedad e incertidumbre) provocada por ese mismo desarrollo tecnológico, llevándole a destruir la llamada “sociedad del bienestar” que fue su último paradigma. El deslumbramiento y seducción que la tecnología genera, dificulta a mucha gente reconocer las externalidades que ese “progreso” representa. El indicador “Huella ecológica” aún no es suficientemente conocido como para valorar el impacto negativo que este tipo de progreso tiene sobre la biosfera y la amenaza que este mismo “progreso” representa para la vida en general.

Como sostiene el maestro Aníbal Quijano, el sistema mundo colonial moderno tiene su espacio original y tiempo inaugural en el descubrimiento de América. A partir de allí, los conquistadores son los “modernos” y los derrotados son calificados de “primitivos”. Ese acto de conquista, permite a los intelectuales del imperio la pretensión de representar el “progreso”, tal como lo sostiene Juan Ginés de Sepúlveda en su TRATADO SOBRE LAS JUSTAS CAUSAS DE LA GUERRA CONTRA LOS INDIOS:

"Hay otras causas de justa guerra menos claras y menos frecuentes, pero no por eso menos justas ni menos fundada en el derecho natural y divino; y una de ellas es el someter con las armas, si por otro camino no es posible, á aquellos que por condición natural deben obedecer á otros y rehúsan su imperio."

"Téngase, pues, por cierto é inconcuso, puesto que lo afirman sapientísimos autores, que es justo y natural que los hombres prudentes, probos y humanos dominen sobre los que no lo son…. y siendo esto así, puedes comprender …. que con perfecto derecho los españoles imperan sobre estos bárbaros del Nuevo Mundo é islas adyacentes, los cuales en prudencia, ingenio, virtud y humanidad son tan inferiores á los españoles como los niños a los adultos y las mujeres á los varones, habiendo entre ellos tanta diferencia como la que va de gentes fieras y crueles á gentes clementísimas, de los prodigiosamente intemperantes á los continentes y templados, y estoy por decir que de monos á hombres."

Como puede apreciarse, el razonamiento seguido por Juan Ginés de Sepúlveda para justificar las guerras de conquista, sigue siendo el mismo que el utilizado por el señor presidente para justificar la imposición de ese tipo de “progreso”, calificando de “primitivos” a quienes se le oponen, tal como se puede apreciar en la entrevista que concedió a Cecilia Valenzuela, el pasado 17 de junio:

“En tercer lugar derrotar las ideologías absurdas, panteístas, que creen que las paredes son dioses y el aire es dios. En fin, volver a esas formas primitivas de religiosidad donde se dice no toques ese cerro porque es un Apu, porque está lleno del espíritu milenario y no sé qué cosa. Bueno, si llegamos a eso, entonces, no hagamos nada, ni minería. No toques a esos peces, porque son criaturas de dios y son la expresión del dios Poseidón. Volvemos a ese animismo primitivo. Yo pienso que necesitamos más educación…”.

https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=2Vf4WfS5t08

Con lo que el primer magistrado de la nación se presenta como un fundamentalista inquisidor en guerra contra los que considera enemigos de su religión y su idea de progreso.

La cruz del cerro San Cristóbal puesta allí por Alonso de Alvarado, en agradecimiento a su dios por haber vencido al ejército de Manco Inca que guerreaba para expulsarlos, simboliza la derrota temporal del mundo andino. Del mismo modo, el cristo de plástico instalado sobre el Morro Solar por el señor presidente, con el financiamiento del principal inversionista en obras de infraestructura, representa la pretensión de prolongar ese lejano acto de conquista, en nombre de un “progreso” que solo a ellos beneficia.

Si examinamos con atención, ese acto arbitrario de imponer la imagen de un dios protector, guarda una correspondencia lógica con la política de “El perro del hortelano”, porque ambos casos expresan con nitidez la matriz colonial del pensamiento dominante vigente hasta hoy, y contra el cual votaron los peruanos que aspiran a la Gran Transformación que haga del Perú, una patria para todos. Lo notable de estos casos es que ambos fueron promovidos por el jefe de estado, que personifica a la nación y que por tal razón, representa su voluntad general. ¿Es esto así?

En el discurso inaugural de su segundo mandato, García confesaba su pretensión de ser el “Nicolás de Piérola del siglo XXI”, emulando al fundador de la “república aristocrática” en su política de “orden y autoridad” para garantizar la estabilidad que necesitan los inversionistas a fin de asegurarles la rentabilidad de sus negocios. El pensamiento dominante ha impuesto como sentido común, la idea de que toda inversión es sinónimo de crecimiento y progreso; entendiendo como progreso, la “puesta en valor” (mercantilización) de todo lo existente: Todo se compra, todo se vende, todo tiene precio. Y en consecuencia con ello, todos los que se oponen y se resisten a la mercantilización de la vida, son considerados “enemigos del progreso”, como lo expresó Alan García, en la entrevista que le hiciera Cecilia Valenzuela:

Si consideramos que los pueblos Wampís y Awajún resistieron a la llamada “Ley de la selva” porque se pretendía entregar en concesión el territorio en que se ubica el cerro Kumpanam, donde habitan cinco Tijai o dueños de los cerros que cuidan las aguas, nubes, los animales y las plantas; que la concesión minera Santa Ana, afectaba el cerro Khapia, que es un Apu venerado por las comunidades campesinas Aymaras de Yunguyo; que el Santuario Nacional de Magantoni, donde se ubica el Pongo de Mainique, a través del cual el río Urubamba atraviesa la cordillera, y tiene un significado sagrado para la cultura Machiguenga y Yine Yami que habitan ese territorio, que sin embargo se encuentra amenazado por los proyectos de centrales hidroeléctricas y el tendido del gasoducto, entenderemos la resistencia de estos pueblos a las inversiones allí proyectadas.

En contraposición a la religiosidad andino amazónica, que por respetar a la naturaleza es considerada primitiva, los adalides del “progreso” nos presentan un objeto de plástico que en el pensamiento dominante simboliza al fundador de su religión. ¿En nombre de que razón puede el jefe de estado calificar de primitivo, el carácter sagrado que la naturaleza tiene para los ciudadanos que pertenecen a las culturas andino amazónicas?, ¿y donde queda el respeto a la diversidad cultural?, ¿y donde queda la separación iglesia-estado que garantice la libertad de conciencia de sus ciudadanos?, ¿Qué opinión tienen de esto, la tecnocracia?; ¿seguirán creyendo como Fray Ginés de Sepúlveda, que entre ellos y los indígenas existe un abismo de diferencia como el que separa al mono del hombre?

Frente a ello, nuestra respuesta es contundente: Defender la naturaleza es defender la vida, amenazada hoy por la voracidad de los inversionistas que codician los llamados “recursos naturales”; voracidad justificada con el argumento de que las inversiones traen progreso, sin reflexionar sobre el tipo de progreso ni sobre las externalidades que acarrea. Construir un MOVIMIENTO POR LA VIDA, que signifique una alianza entre conocimiento y naturaleza, para defender la vida, es una necesidad urgente.



Lima, 01 de Julio del 2011



CALIXTO GARMENDIA