domingo, 9 de enero de 2011

DEMOCRACIA, INSTITUCIONALIDAD Y FUTURO: RENIEC, ¿MAS DE LO MISMO?

DEMOCRACIA, INSTITUCIONALIDAD Y FUTURO: RENIEC, ¿MAS DE LO MISMO?

"Para mis amigos, todo....Para mis enemigos, la ley", era la expresión que graficaba el manejo de los asuntos públicos en el Perú señorial, anterior a la reforma agraria; época que añoran con nostalgia, los epígonos de "zavalita", entusiasmados ahora con la aparente "bonanza económica" que, nos dicen, harían del Perú un país del primer mundo, si seguimos por el "camino correcto".

En "La promesa de la vida peruana" el historiador Jorge Basadre señalaba que, el abismo social y el estado empírico, estaban en la base de los males del Perú: "Desmán condenable del diputado, del gamonal, del alto o pequeño funcionario, del poderoso, grande o menudo; enriquecimiento súbito del prevaricador; oratoria vacía y vana del que, en sus adentros, se ríe de sus frases comunes por cualquiera transitadas; ocio costoso del diplomático inutil; negligencia y rutina del burócrata hostil, en daño o desmedro del derecho claro y del interés legítimo; intriga sórdida de las camarillas; violación mendaz de los derechos del pueblo; calumnia vil en el pasquín o en el corrillo que quienes a si mismos se llaman caballeros suelen auspiciar o amparar..." Todo eso era el Perú, desde la mirada del joven Basadre.

Esa carencia de institucionalidad en la época de la "República aristocrática" no era gratuita. El manejo despótico de los asuntos públicos era necesario para mantener la continuidad del modelo señorial de exclusión social: Los señores, con sus socios y allegados, usufructuando los recursos nacionales y los negocios del estado. Para todos los demás, solo quedaba el "calla, reza y trabaja".

Con la privatización de la política y el estado a partir de la década del 90, ha vuelto nuevamente el viejo modelo señorial, adapatado ahora a las condiciones de la sociedad del espectáculo, convirtiendo en farsa y farándula los procesos democráticos que deberían estar modelados por la transparencia.

El contraste entre la propaganda que difunden los medios y la realidad, se evidencian a cada paso, cada día, y en todos los ámbitos de la vida social. Lo vemos en el bochornoso espectáculo de la campaña electoral que recién comienza; pero también, en la grosera manipulación de las instituciones que deberían estar al margen de los intereses políticos y mercantiles, herencia de ese viejo mal que señalaba Basadre. Políticas como las de "el perro del hortelano" y frases como las de "no puedo imponer un presidente, pero si puedo impedir que gane quién no me gusta...", evidencian de manera inobjetable que "el abismo social y el estado empírico" siguen vigentes en pleno siglo XXI.

Sobre este tema, hace unas semanas el programa televisivo CUARTO PODER difundió un informe sobre la corrupción en RENIEC, presentando una entrevista en la que la ex gerente de asesoría jurídica, Dra Patricia Zavaleta, denunciaba la manipulación del caso Cataño, para favorecer a Lourdes Flores, entonces candidata favorita de palacio de gobierno a la alcaldía de Lima. Ahora, vemos con preocupación lo publicado en dos diarios: de Mirko Lauer, publicado el viernes 07, en su columna de LA REPUBLICA (Otorongos del DNI); y la de Raul Wiener, publicada hoy domingo 09, en el diario LA PRIMERA (Manipulan designación de nuevo jefe de RENIEC)

¿Que clase de democracia es esta, en donde los procesos democráticos son una farsa, necesarios para convalidar una elección impuesta desde el poder?...¿esta euforia por el crecimiento económico, volverá a ser una "prosperidad falaz", otra oportunidad perdida por acción de los corruptos de siempre, e inacción de los ciudadanos democráticos?...¿Que futuro nos espera con instituciones sometidas al poder político o mercantil?...Si, el Perú avanza...pero no sabemos hacia donde.

CALIXTO GARMENDIA

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